Cheesecake salado

Aunque ya se pueden conseguir tomates frescos en cualquier época del año (en supermercados y algunos calcetines), es de julio a septiembre cuando los tomates están en plena temporada, y cuando resultan más sabrosos, gracias a su maduración al sol.

Así que aprovechad para tomar ensaladas, gazpachos y todo lo que se os ocurra antes de que los tomates vuelvan a ser de porexpán, como ocurre el resto del año.

En este caso, he preparado una combinación clásica al unir en una receta tomates con queso, con este cheesecake salado. He aderezado los tomatitos de manera similar a como se prepara el “tomate aliñao” en Huelva, que me encanta:

pimienta, ajo, cominos, aceite, vinagre y sal. Pero por supuesto podéis modificar el aderezo a vuestro gusto, u omitirlo directamente. Si no os gusta el ajo o el comino, también podéis aliñar los tomates con aceitunas negras, aceite, sal y albahaca fresca, o con un poco de pesto u orégano.

Adelantándome a alguno de los comentarios, si no te gusta el queso, ni el tomate, ni el comino, ni los cheesecakes, y además no te gusta encender el horno, se me ocurre que quizá deberías preparar otra receta 😛

Bromas aparte, Septiembre también supone la vuelta al trabajo. Al comenzar nuevo curso, para mí es una especie de “año nuevo”. Y como todo año nuevo, comienza con una lista de buenos propósitos que cumplir: reducir el consumo de chocolate, ir al gimnasio,…

Claro, que luego voy, les veo a todos con esos cuerpos tan perfectamente musculados y pienso: “pero qué haces aquí? Pero si tú ya estás hecho!!” (deformación cocineril sin duda).

Siempre me queda la opción de salir a correr, supongo. Veo por todas partes gente que corre, y que, por extraño que parezca, disfruta.

Pero seamos sinceros: si alguna vez me veis corriendo, más vale que corráis también, porque seguro que viene algo malo detrás.

Y vosotros, también os hacéis buenos propósitos cuando llega Septiembre?

PD: Tengo muchas sorpresas preparadas para vosotros, así que… estad atentos! 🙂

vadesal salado tomatesRECETA: Cheesecake salado con tomates

Preparación: 20 minutos (más tiempo de enfriado)
Cocción: 20-25 min
Raciones: 8 personas (molde de 18 cm)

Ingredientes

Para la base:

  • 200 g de galletas saladas
  • 100 g de mantequilla fundida

Para el relleno:

  • 300 gramos de queso crema, tipo Philadelphia
  • 150 g de queso cheddar curado, rallado
  • 2 huevos
  • 1 pizca de sal
  • 1 pizca de pimienta negra molida

Para la cobertura:

  • un puñado de tomatitos, lavados
  • 50 ml de aceite de oliva virgen extra
  • 10 ml de vinagre de Jerez
  • 1/4 cucharadita de comino
  • 1 ajo machacado
  • 1 cucharadita pequeña y rasa de sal
  • 1 pizca de pimienta negra molida

Preparación:

Precalentamos el horno a 180º C, y comenzamos preparando la base de la tarta. Preparamos un molde desmontable de 18 cm, poniendo papel de hornear en el fondo, lo que facilitará posteriormente el desmoldado.

Trituramos las galletas en un robot de cocina (o las metemos en una bolsa y las golpeamos con un rodillo como si fuesen nuestro peor enemigo hasta que se conviertan en polvo).

Las mezclamos con la mantequilla fundida (debe quedar una textura como arena mojada). Distribuimos la mezcla en la base y los laterales del molde, presionando bien.

Para que el borde de la tarta quede más regular y nivelado, podemos pasar la punta cuchillo alrededor de la tarta por el borde, eliminando la masa sobrante y dejándolo recto al mismo nivel.

Reservamos la base en el congelador mientras que preparamos el relleno.

Preparamos ahora el relleno mezclando o triturando todos los ingredientes. Vertemos esta mezcla sobre la base que habíamos reservado en el congelador. Horneamos unos 20-25 minutos.

Retiramos del horno, y dejamos enfriar.

Cuando el cheesecake esté a temperatura ambiente, podemos servir o reservar en el frigorífico hasta su consumo

Un poco antes de servir, partimos los tomatitos por la mitad, y los mezclamos con el resto de ingredientes: aceite, vinagre, sal, ajo y comino. Los disponemos sobre la tarta, y servimos inmediatamente.

NOTAS:

El queso cheddar curado puede sustituirse por cualquier otro queso con sabor fuerte.

La tarta puede conservarse muchos días en el frigorífico, pero sin la cobertura de los tomatitos, que debe prepararse poco tiempo antes.

Usé galletas saladas TUC, pero podéis utilizar cualquier otra galleta salada. Si os queda muy arenosa la base y no conseguís darle forma, podéis añadir más mantequilla para que esté más compacta y no se desmigue tanto, hasta 50 g más.

Si has preparado esta receta, y quieres enviarme una foto y tus comentarios para que los publique en el blog, por favor hazlo a través de este formulario .

Fuente: http://www.larecetadelafelicidad.com/2013/09/cheesecake-salado-con-tomates.html