Encierra la carne o el pescado en una montaña de sal marina y obtendrás un plato muy sabroso. ¿El secreto? La costra de sal no deja escapar ni una pizca de sus jugos y aromas naturales. Si lo deseas, puedes prescindir del aceite y es tan sencillo que sorprenderá.

vadesalcocinaCONSEJOS PARA COCINAR A LA SAL

La costra de sal dura absorbe la grasa con la que se rocían en ocasiones los alimentos (muchas recetas no utilizan nada de aceite). Y sólo trasmite un ligero punto de sal. Toma nota de estos consejos:

  • Los pescados se asan sin desviscerar.
  • Las verduras y hortalizas (berenjenas, calabacines…), que también pueden hacerse con esta técnica, han de lavarse y secarse, pero no se deben pelar.
  • Se utiliza sal marina gruesa y sin refinar, puede añadirse 1 cucharadita de harina por cada kilo de sal. Es esencial humedecerla antes un poco (unas gotas de agua repartidas con las manos mojadas o rociadas con ayuda de pulverizador son suficientes).

SOBRE LA SAL…

  • La sal es indispensable para el organismo. La utiliza para regular el contenido de líquido, mantener la tensión de los tejidos y facilitar el funcionamiento de músculos y nervios.
  • Necesitamos unos 5 g. cada día, cantidad que consumimos a través de los alimentos, sin necesidad de añadirla. Hay dos clases de sal: la marina, que proviene del agua de mar por evaporación, y la de roca o sal gema, que se extrae de yacimientos en tierra.
  • Hay múltiples variedades en el mercado, pero las más utilizadas son la fina y la gorda. Los cocineros prefieren la sal gorda para platos de pescado, carne y verduras a la parrilla.
  • Las personas que tienen que hacer una dieta baja en sodio pueden comprar sales hiposódicas (con sólo un 33 por ciento de sodio).

Fuente: http://www.cocinaligera.es/Cocina_ligera_Cocina_a_la_sal.htm