205-vadesal-Cuidades-natura webAhora que van a usar muchos calcetines y estarán escondidos en zapatos cerrados, necesitan un cuidado extra. En EcologiaBlog te animamos a seguir cuidando tus pies también en los meses de más frío, a ser posible de manera natural y ecológica.

Pues vamos allá, pero sin mover los pies. Esta vez, sentados daremos un paseo por el maravilloso mundo de los mimos naturales dedicados a nuestros preciosos pinreles. Si lo piensas bien, tienen merecidos unos cuidados que, injustamente, no siempre les damos: a diferencia de las manos, los pies están siempre en contacto con el suelo, y a menudo pueden verse sometidos a largas marchas o zapatos apretados.

Lo importante es mantenerlos suaves e hidratados, pero muchas veces sufren de callosidades que requieren un reblandecimiento previo. Pues bien, justamente en este punto, la naturaleza te ofrece muchas posibilidades para prepararlos antes de una pedicura (cortar las uñas) o una buena hidratación.

Es una buena costumbre cuidar nuestros pies después de un paseo a caminata, mucho mejor si es por el campo o la naturaleza, añadiendo al agua en el que los lavemos unas gotitas del aceite esencial preferido. Su aroma y el alivio que nos proporcionará esta sesión de limpieza descansarán nuestros pies y nos permitirán recordar los bonitos momentos que hemos pasado en contacto con el mundo verde.

Si la caminata nos ha dejado sin aliento …y con los pies destrozados, una buena idea es lavarlos con agua fría y sal, alcohol de romero y vinagre. El alcohol de romero también puede aplicarse antes de la caminata. ¿Qué qué es el alcohol de romero? Pues ya lo dice el nombre, el alcohol con romero y puedes comprarlo o hacerlo tu mismo. La receta es sencilla: Necesitamos una ramita de romero natural, una botella de Alcohol de 90 grados. Procederemos machacando el romero en el mortero, poco a poco, las introducimos en un frasco de cristal y añadimos el alcohol. Dejamos reposar en un lugar cerrado y calentito durante una semana, agitando cada dos días, y filtrar antes de empezar a usar.

Pero, si no sentimos un cansancio especial en los pies, deberíamos prescindir de la receta anterior, pues con el simple remojo en agua caliente con un buen puñado de sal o bicarbonato obtendremos un descanso suficientemente reparador. Aunque, por cierto, hay a quienes sentir el chorro del agua bien fría en los pies les resulta más reconfortante.

Una vez se tienen los pies en remojo, tanto el limón, un exfoliante natural o la supereficaz piedra pómez son buenos aliados naturales para blanquear y suavizar las partes del pie más resecas, como suelen ser los talones. Pero no abuses de estos productos más de una vez a la semana, pues resultan un tanto agresivos si se aplican de forma cotidiana.

¿Ya hemos conseguido unos pies limpios? Pues ahora toca hidratarlos. Tienes muchas opciones para devolver a tus pies la hidratación perdida. Si quieres hacer una cura intensiva, el aceite de oliva es bastante útil, si luego se enjuaga, por supuesto. Pero también es muy interesante darte un masaje con aceite de almendras dulces, al que puedes añadir algunas gotas de aceites esenciales. O puedes aplicar tu crema hidratante con un toque aromático de, por ejemplo, del sensual Ylang-Ylang, que tiene la virtud de tapar otros aromas, por lo que no tengas miedo si tu crema ya tiene un cierto olor.

¿O quizás prefieres hidratar tus pies con una mascarilla? Mezcla la pulpa machacada de un aguacate maduro con medio yogourt natural y aplícatelo como si fuera una crema. Déjalo actuar durante 20 minutos y lava después los pies.

Si quieres acabar con un auténtico tratamiento para tus pies, tu cuerpo y tu alma, siéntete libre luego para caminar un rato descalzo y estimular tus sentidos, la anatomía de tus pies y el torrente sanguíneo.

Fuente: http://www.ecologiablog.com/post/2315/cuidados-naturales-para-los-pies