212-vadesal-el-lago-salado web

Salinas de Marchamalo

Al este de la Península Ibérica, bañado por la luz y el color del Mediterráneo, hay un mar pequeño, un lago grande, al este de España, en la región de Murcia, está el lago salado más grande de Europa, está el Mar Menor.

Desde hace siglos, las corrientes marinas fueron arrastrando sedimentos de arena hacia la orilla hasta que se formó un inmenso lago unido al mar a través de pequeños canales que permiten al agua fluir.

En aquel rincón ya poblado desde antaño, en aquel lugar que habitaron gentes del Neolítico, salpicado de vestigios griegos, cartagineses y romanos, hay otro tipo de vida, la vida que puebla los humedales de Las Salinas y Arenales de San Pedro del Pinatar y Marchamalo, y en ellas, flamencos, garzas, patos y otras aves se sumergen y chapotean mientras embriagan de belleza el paisaje con sus colores y movimientos.

En aquella tierra murciana, un clima cálido y suave hace que, relajarse en su orilla, sea una experiencia cautivadora…

Permitir que los rayos del sol tosten tu piel mientras descansas y te evades de la cotidianidad, y luego, salir a pasear, con el espíritu contento y satisfecho, y disfrutar de una de esas espectaculares puestas de sol que nunca te cansas de ver, pero que muchas veces no puedes sentarte a contemplar, pero esta vez sí vas a poder, porque en Murcia, en la Manga del Mar Menor, hay una amalgama de colores dorados que cada atardecer se difumina en la lejanía del firmamento, tiñendo, con suavidad, el azul sereno de un mar dulce de agua salada.

Fuente: http://blog.buscadestinos.com/el-lago-salado/