vadesalPoza de la Sal, conocido por ser el Balcón de la llanura de La Bureba, contiene uno de los tres mejores diapiros salineros del mundo, constituyendo un paisaje único Poza de la Sal no es solo conocido por ser el pueblo natal de Félix Rodríguez de la Fuente, ni por poseer un Espacio Medioambiental dedicado a su infancia.

Lo es también por sus inmensas salinas que le dan nombre. Situadas justo en el borde del Páramo de Masa, este conjunto salinero que conforma un diapiro es considerado uno de los tres mejores del mundo gracias a su longitud –un cráter de 2,5 kilómetros de diámetro- y a su completa estructura y conservación. Un fenómeno natural único que conforma el plan ideal para otoño, recorriendo el sendero que lo bordea y admirando los paisajes más sorprendentes de la provincia de Burgos.

Otro legado de estos pueblos antiguos son las calzadas y los caminos reales que, hoy, conforman senderos y paseos que cualquier visitante puede recorrer admirando el paisaje tectónico de las salinas y el cerealista del Balcón de La Bureba. Como por ejemplo, el sendero PRC-BU 67, un camino circular de seis kilómetros que transcurre por el territorio salinero siguiendo el trazado de la antigua calzada romana hasta el diapiro. Una imagen de ‘otro planeta’ se erige ante el senderista, que puede aprovechar una zona de culto para el buen fotógrafo con una instantánea o simplemente admirar un panorama insólito en todo el territorio nacional.

Además, los visitantes que se acerquen a Poza de la Sal podrán darse una vuelta por el Centro de Interpretación de las Salinas (CIS), instalado en la Casa de Administración de las Reales Salinas, edificio construido en 1786 por orden de Carlos III. El valor didáctico del centro se establece en torno al conocimiento del diapiro de Poza de la Sal y la divulgación del proceso tradicional de explotación y elaboración de la sal.

El viajero podrá visitar también el Espacio Medioambiental dedicado a la infancia del genial naturalista y explorador Félix Rodríguez de la Fuente, y desde aquí comenzar el Itinerario Urbano ‘Tras las huellas de Félix’, una opción ideal para callejear y descubrir, desde la mirada de un joven Félix, las callejuelas de esta villa salinera. O sorprenderse con su Conjunto Histórico-Artístico medieval, del que conserva la muralla, las casas de adobe y madera, el Castillo de la Villa, la Iglesia Parroquial de San Cosme y San Damián –considerada Monumento Nacional- y los restos del Palacio de los marqueses de Poza.

Fuente: http://revistahosteleriayturismo.blogspot.com.es/2014/10/descubre-el-oro-blanco-de-la-provincia.html