vadesal lotaTodos sabemos que una respiración fisiológicamente correcta nos provee del oxígeno necesario para todas las funciones celulares (nutrición y eliminación de toxinas).

Respirar correctamente implica respirar por la nariz, para ello mantenemos la boca cerrada e inspiramos profundamente llenando los pulmones en toda su capacidad, al exhalar el aire lo hacemos vaciándolos completamente.

Es un mecanismo sencillo y muy complejo al mismo tiempo; lo hacemos sin esfuerzo, ya que nuestro sistema nervioso se encarga de regularlo adecuadamente.

Sabemos también que nuestra forma de respirar está estrechamente vinculada a nuestro estado psíquico.

Así, una persona estresada respirará de forma superficial y entrecortada, por el contrario en estado de relajación nuestra respiración es profunda y aprovecha toda nuestra capacidad pulmonar.

Podemos modificar nuestro estado psíquico en función de la respiración que hagamos de forma consciente o inconsciente. Si las condiciones del medio interno o externo no presentan ningún obstáculo la respiración correcta es un proceso natural.

Por desgracia, el medio en que respiramos habitualmente está cargado de partículas que irritan y ensucian nuestras vías respiratorias y dificultan la respiración.

Otras veces, por efecto del estrés, de la tensión nerviosa, de una congestión nasal o de un catarro, alergia o cualquier otra afección respiratoria, nuestra respiración es insuficiente o dificultosa.

La práctica de la ducha nasal limpia a fondo la mucosa de la nariz, nos ayuda a contrarrestar los efectos de la contaminación, el polvo y el polen.

Por lo que está especialmente indicada para las personas que padecen de asma, alergias y otros problemas respiratorios como pueden ser nariz tapada o seca, exceso de mucosidad, perdida de olfato, ronquidos, insomnio, sinusitis, fumadores. Etc.

La limpieza nasal mejora las funciones de las fosas nasales en general, funciones olfativa, gustativa, auditiva, de fonación, de humidificación, de drenaje lacrimal, de recalentamiento, de defensa y de filtro.

Es especialmente eficaz en el caso de catarros o de congestión nasal, ya que limpia la mucosidad y descongestiona la nariz de forma natural, sencilla e inocua.

Las fosas nasales son zonas muy inervadas, por lo que la limpieza y el masaje interno que proporciona el paso del agua tiene un efecto relajante sobre el sistema nervioso y también sobre los músculos faciales, descansando y relajando los rasgos.

Después de una limpieza comprobaremos que además de respirar fácilmente, tendremos toda la zona de la cara relajada, y por su acción limpiadora sobre el lagrimal tendremos la mirada clara y los ojos más brillantes.

El origen de este método de limpieza nasal se remonta a hace varios miles de años, es uno de los métodos de limpieza utilizados por los yoguis indios y tibetanos.

La lota nasal es una especie de tetera pequeña, con el extremo redondeado, el procedimiento es sencillo:

llenamos la lota con agua tibia y le añadimos una cucharadita rasa de sal marina, así tenemos una solución fisiológica.

Colocamos el extremo de la lota sobre una fosa nasal, y con la cabeza ligeramente inclinada lateralmente y hacia delante, manteniendo la boca relajada y entreabierta hacemos pasar el agua salada de una fosa nasal hacia la otra. El agua sale por la otra fosa nasal, limpiando en profundidad las fosas nasales, los compartimentos nasales y los senos craneales y el lagrimal.

Es una técnica natural, sencilla y eficaz, carente de contraindicaciones que proporciona confort y bienestar.

Isabel Morillo
Fuente: http://www.tnrelaciones.com/cm/preguntas_y_respuestas/content/219/2084/es/la-limpieza-nasal-con-lota.html