vadesalEn el siglo XV existían cerca de 500 explotaciones de sal -“marinhas de sal”- en la Ría de Aveiro. Hace 50 años más de 250 “marinhas” continuaban en activo. En la actualidad, a pesar de que la actividad se encuentra en decadencia, la tradición sigue prevaleciendo y se continúa manteniendo el arte tradicional de obtención de sal en decenas de pequeñas explotaciones.

Muchas de las antiguas salinas que no consiguieron sobrevivir al declive de la producción han sido restauradas y se dedican actualmente al desarrollo de la acuicultura y la piscicultura mediante la producción de ostras, almejas, anguilas, lubinas y doradas.
No obstante, la continuidad de las salinas está asegurada con la creación -por iniciativa del ayuntamiento y con apoyos de fondos europeos- del Ecomuseu do sal en la “Marinha da Troncalhada”. Este museo marino se encuentra situado en uno de los principales canales de la ciudad y representa el prototipo de salina de la zona. Es propiedad del ayuntamiento aunque su manutención corre a cargo de una de las antiguas factorías de sal que aún se encuentra en activo.

La “Marinha da Troncalhada” forma parte de la explotación de la zona sur de la región. Estaba constituida por más de cinco decenas de “marinhas” de las que gran parte aún funcionaban en los años 60. Ocupa un área de 36.500 metros cuadrados y era una salina de 4ª categoría ya que la producción no superaba las 2´5 toneladas. Hoy en día, debido a la estabilización de litoral y al aumento de la salinidad de la ría, es aún más productiva que antaño.

Las visitas al Ecomuseu permiten entender mejor como funcionan las salinas al poder recorrer los estrechos caminos que separan los diferentes compartimentos guiados por paneles ilustrativos que describen cada fase de la producción artesanal de la sal.
La manofactura se realiza entre los meses de marzo y septiembre. Durante los primeros tres meses, dependiendo de las condiciones climatológicas, los empleados -conocidos como “marnotos”- efectúan la preparación de la “marinha”. Esta preparación consiste en la limpieza del fondo, reparación de las divisiones, puesta a punto de los utensilios, organización de los depósitos para la nueva cosecha y gestión de las aguas para la concentración de sal en las piezas alimentadoras de la salina. Todos estos procesos son presenciados por el visitante del museo que puede interaccionar en determinados momentos participando en la actividad de la salina.

Por tanto, están asegurados los paisajes y el patrimonio generado a lo largo de la historia en esta tierra cálida y ventosa que aúna las condiciones para producir sal por métodos tradicionales.Una seña de identidad que junto con la pesca y el comercio marítimo han constituido la base económica para el desarrollo de la ciudad.

Fuente: http://davidenlanube.blogspot.com.es/2012/09/salinas-de-aveiro.html