El Mar Muerto, conocido antiguamente como “Pontus Euxinus” es una verdadera fuente de vida y belleza.

Siendo el lugar más bajo de la tierra, ocupando la parte más profunda de una depresión tectónica, es el más rico del mundo en sales, minerales y oligo-elementos regenerantes.

La importancia de estos minarales datan desde tiempos de Cleopatra que ya lo utilizaban como balneario natural en el que tratar distintas enfermedades. Tales como las enfermedades en la piel, reumáticas e incluso respiratorias.

Minerales esenciales como el Calcio, el Magnesio, el Potasio, el Sodio, el Hierro, el Fósforo, el Yodo, los Sulfatos y los Bromuros son de vital interés para numerosas funciones corporales.

Múltiples estudios dermatológicos y muchos años de investigación han demostrado que la composición única de la sal y la arcilla del Mar Muerto es ideal para los cuidados cotidianos de la piel y que es particularmente eficaz en casos de pieles secas, sensibles y problemáticas.